La experiencia de Sophie 5º capitulo

La experiencia de Sophie 5º capitulo

capitulo cinco


Misión delta



-Tango dos para delta uno
-Tango dos para delta uno, ¿me recibe?
-Adelante para delta uno

-¡Gracias a Dios!, Delta uno, ya les echábamos de menos

-Tango dos, misión cumplida sin novedad, estamos camino de la cuadricula asignada



-Bien, nueva orden, dirigirse inmediatamente a la zona nordeste de la cuadricula cuarenta y tres. Nordeste cuadricula cuarenta y tres, recibido, tiempo estimado dos horas.
-Recibido y corto.

-Tarkus, los DELTA están de vuelta sin novedad.

-Gracias Súper López, ya estaba preocupado, esperemos a que lleguen.

   Unos están de vuelta y otros se van, los hombres de Warlord, pertrechados y descansados salen uno tras otro despidiéndose del resto de compañeros, incluso Bravo que fue herido durante mi rescate se marcha con los demás.

   Comienza a amanecer fuera y me acerco a la salida de la cueva donde encuentro a Tarkus asomado por la abertura.


-Hola, ¿no duermes?
-Hola Sophie, ya he descansado algo, pero no estoy tranquilo hasta que no los tengo a todos a salvo, espero a los chicos de la DELTA.

-Les ha ido bien ¿no?

-Creo que si, "sin novedad” significa que se ha cumplido la misión y vuelven sin heridos ni incidencias.

-Son buenos esos chicos

-No voy a opinar  - Sonríe – podrías pensar que es pasión de padre…..Pero sí, son muy buenos.


De pronto Tarkus se incorpora y observa con obsesión hasta que unos minutos mas tarde aparece Alicuecano sonriendo y dice: Jefe, mire lo que he encontrado buscando espárragos.

   Detrás de él vienen los chicos que esperaba Tarkus, Salvi, Charly, Andrés, Rubiales, David y Spekter, que conforme van entrando van saludándose chocando los puños. El último es Tony, al que Tarkus le pasa el brazo por los hombros mientras vuelven al interior de la cueva. Todos se sientan en el suelo derrotados, se les ve muy cansados y sucios, pero eufóricos. Tony, a la vez que da largos sorbos de agua del tubo del camel-bag de Tarkus, le cuenta como ha ido la misión, con tal intensidad que todos los demás se acercan y forman corro a su alrededor.




 Llegamos a una zona elevada desde donde se divisaba el recinto y calculamos más o menos las posibilidades que teníamos de cumplir con éxito la misión.Había un edificio principal, una torre con antenas y una caseta de transformación. La valla era recia y alta, posiblemente electrificada y dentro se observaba a varios soldados de guardia.
-Charly, ¿puedes llegar hasta aquella peña?

-Creo que si, es posible que tenga buena panorámica, te aviso por radio.



Vale, Salvi, llévate a Andrés y David y tomáis posición en la zona norte, cerca de la entrada; Rubiales, Spekter y yo nos colocaremos en la zona sur por donde está la torre.Venga, vamos a por ellos.

-Delta tres para delta uno.

-Adelante.

Posición idónea, tres objetivos junto al edificio principal cara oeste.

-Delta norte en posición, noventa metros a la puerta, todo despejado.

-Recibido, cien metros a la valla, despejado.

-Atentos, se acerca vehículo pesado al objetivo, quinientos metros.

-Recibido Delta tres.

Un camión del ejército se para ante la entrada y toca el claxon. Unos segundos después la cancela se abre deslizándose hacia la izquierda, emprende la marcha y para en la explanada que hay en el centro del recinto. Se apean del remolque del vehiculo once soldados armados con fusiles AK-47y de la cabina un suboficial. El conductor se queda dentro del vehículo. Los soldados y el suboficial entran en el edificio principal. En la parte trasera de este hay tres soldados alrededor de una especie de barbacoa y se les ve muy afanados. La tarde va cayendo y la oscuridad lo va inundando todo, lo que ayuda al comando a acercarse al complejo y tomar posiciones.

-Delta sur, objetivo fijado en cabina.

-Recibido Delta tres.

Unos minutos después el suboficial se asoma a la puerta y habla con el conductor como dando ordenes; el conductor responde afirmativamente y vuelve a encender el motor, poniéndose en marcha hacia la salida.

-Atención delta tres, elimina al conductor antes que sobrepase la verja de salida.

-Recibido.

Segundos más tarde apenas se percibe un golpe sordo cuando el proyectil impacta en el conductor. El camión comienza a describir un arco saliéndose del camino y chocando contra el poste derecho de la puerta, el motor termina por pararse.

-Objetivo eliminado.

-Recibido. Delta norte, la puerta está abierta, aprovechad para entrar.

-Recibido delta uno, vamos para allá.

Salvi, Andrés y David se despliegan y se acercan a la verja abierta. Apenas son perceptibles en la oscuridad de la noche. Pero a unos cuarenta metros de la entrada Salvi se para y se tumba en el suelo.

-Atentos, hay una cámara en el poste este junto a los focos.

-Delta norte, no os mováis de vuestra posición.

Tony y Rubiales están a casi treinta metros al sur de la cerca, mientras Spekter ha montado un lanzagranadas  milkor y ha fijado el objetivo en la torre de la antena. De pronto todas las luces del recinto se encienden, grandes focos colocados en cuatro postes situados en el perímetro quedando todo iluminado a la vez que se oye una sirena a modo de alarma. Los soldados que están en la parte trasera junto a la barbacoa recogen sus AK 47 y comienzan a mirar hacia todos lados buscando el origen del revuelo formado.

Spekter no espera más y aprieta el disparador de la milkor. La granada se estrella contra una de las antenas parabólicas haciéndola estallar en mil pedazos; la luz cegadora y la lluvia de restos provoca que los soldados se cubran el rostro con las manos, momento que aprovecha Charly para abatir a uno de ellos y los otros, cuando se vuelven, son sorprendidos por una segunda explosión ocasionada por otra granada lanzada por Spekter. Esta vez alcanza una de las patas de la torre, haciendo que se incline entre gemidos de hierros retorcidos.


Tony se vuelve para mirar a Spekter y le levanta el puño cerrado de la mano derecha con el pulgar hacia arriba, a la vez que le sonríe. Los soldados que estaban dentro del edificio comienzan a salir atropelladamente fusil en mano ante las imprecaciones del suboficial, pero nada mas llegar a la explanada comienzan a caer abatidos por los disparos de David, Andrés y Salvi.


Spekter vuelve a disparar con la milkor pero esta vez hacia la valla, provocando la explosión un gran agujero en la tela metálica. Tony se levanta y corre hacia el boquete mientras Charly elimina al segundo soldado de la barbacoa y Rubiales se encarga de abatir al tercero. Por la parte delantera del edificio no queda nadie en pié y Salvi alcanza la verja de entrada. David lo rebasa a toda prisa llegando hasta la pared de la caseta de transformación. Andrés llega al camión y comprueba su estado.
-Delta dos para Delta uno.

-Adelante.

-La entrada al recinto está bajo control.

-Estoy dentro del recinto, zona sur del edificio.

-Aquí delta tres, ningún objetivo a la vista.

-Gracias Delta tres.





   De pronto todas la luces del recinto se apagan y la sirena deja de hacer ruido. Todo vuelve a una penumbra que casi es oscuridad completa. Tony se arrastra hacia la casa cuando el vidrio de una de las ventanas del lado sur se rompe y disparan en su dirección. Los proyectiles impactan muy cerca de él. Spekter que está al quite, ha cambiado el lanzagranadas por su bien calibrado M-14 y efectúa dos disparos hacia la ventana, alcanzando su objetivo. Rubiales sobrepasa a Tony y llega hasta la pared sur del edificio y lanza una granada por la ventana rota, se agacha y espera la explosión inminente. Cuando la granada explosiona, aprovecha Tony para alcanzar la pared sur, avanzar hacia la esquina suroeste y aproximarse a la puerta de la cocina. Charly desde lejos cubre todo ese lateral. Andrés alcanza la caseta del transformador y Salvi los rebasa llegando hasta la esquina nordeste de la vivienda, avanza muy despacio hacia la puerta principal, Rubiales le saluda desde la esquina sudeste.

-Aquí Alfa dos, a mi señal haced uso de las granadas.


-Delta uno recibido.
-Delta dos recibido.

-ya.



   Tony y Salvi lanzan sendas granadas por cada puerta, produciéndose las explosiones casi al unísono, esperan a que se despeje el humo producido y es   Tony, quien suelta el fusil H&K G-3, desenfunda su pistola Hi-capa aventurándose a entrar en la cocina muy despacio. Llega hasta un pasillo y ve como Salvi entra por la puerta principal, también con su pistola USP en la mano. Salvi hace señas a Tony de que se va a dirigir hacia la sala de control que queda a su izquierda. Tony le indica que seguirá la dirección opuesta. Ambos reciben por la emisora la información que les facilita Andrés de que el suboficial no ha salido del edificio.

   Tony camina pegado a una de las paredes, los ojos muy abiertos, el oído alerta a cualquier mínimo ruido. Avanza muy despacio hasta alcanzar una puerta. Su nariz le dice que es un baño y su oído capta el siseo de una pequeña perdida de agua en alguno de los grifos. Empuja la puerta y esta se abre de par en par; saca de un bolsillo de su chaleco una barrita de luz química, la activa doblándola contra su pierna y la lanza dentro. Se asoma fugazmente, pero lo suficiente como para ver que no hay nadie.

 Frente al baño, un poco mas adelante hay otra puerta. Adelanta un paso por el pasillo y repite la operación con otra barrita. Esta vez observa que la habitación es muy grande y que alberga varias camas, Decide lanzar una granada cegadora y cierra los ojos a la vez que se retira de la puerta. La granada hace explosión pero no se oye a nadie dentro. Entra en la espaciosa sala y se arrodilla apuntando a todas direcciones en busca de un blanco, pero nada se mueve.

   Mientras, Salvi ha entrado en la sala de control con una pequeña linterna, donde observa al soldado abatido y todo el equipo técnico repartido en dos consolas y dos ordenadores de sobremesa que están apagados al no tener suministro eléctrico. Inspecciona la documentación que hay sobre la mesa donde hay varias hojas escritas, pero imposible de leer al estar en árabe; sonríe y se guarda la documentación en un bolsillo de su chaleco:

-¿estaría escribiendo una historia como tarkus?.

   Tony sale del dormitorio y justo en ese momento se oyen dos disparos que impactan en el quicio de la puerta, destrozándolo y alcanzándolo en la cabeza. Por suerte siempre lleva su casco y no sufre daño alguno, solo el tremendo susto que le hace agacharse y apuntar en dirección a la última habitación, origen de los disparos.



-Cabrón, que susto me has dado, Responde bajito. Observa que Salvi se aproxima por el pasillo. Él le levanta la mano para advertirle y le indica con gestos llevándose dos dedos a los ojos y después la dirección de donde le llegaron los disparos. Dentro de la habitación, alguien habla en árabe a gritos y se oye de montar el cierre de un AK 47. Salvi llega hasta la posición de Tony y le dice:


-¡A tomar por culo!,coloca una mina claimoor en la misma puerta y sale corriendo; Tony se queda perplejo y contesta:

-¡Joder!

-¡Corre Tony!

   Ambos salen de la vivienda y Salvi levanta la mano derecha y acciona el mando a distancia de la mina. La explosión levanta parte del tejado e incendia el ala norte del edificio.

-¡Joder Salvi!, vaya maneras tienes de sacudirte los problemas. Ja ja ja.

-¿ Que quieres, que se nos inmolara en nuestras narices?.

-No creo que fuera de esos

-Bueno, por si las moscas.

-Vale, esto está listo. No sabemos si les habrá dado tiempo a avisar de nuestra presencia, así que larguémonos.

-Tony, hemos puesto varias cargas de explosivo plástico C-4 en la caseta de transformación y en la torre - Dice David.

-Perfecto, nos llevamos el camión, iremos por el camino que sube hasta el monte que pasamos esta tarde y lo dejamos allí escondido por si nos sirve mas adelante.


   Nada mas alejarse del recinto, hacen explosión las cargas y todo se ilumina de color ámbar. El sonido de la deflagración rebota en los montes cercanos como aullidos de una feroz bestia.   El camión está escondido a unos cuatro kilómetros de aquí; gracias a él hemos llegado tan pronto hasta aquí. Estos son los papeles que se trajo Salvi, pero no se entiende ni papa.


   -Tarkus coge los documentos y los observa un momento, después se los guarda en un bolsillo, comed algo y descansad, falta os hace.

 - Los del camión habían llegado de refuerzo, la zona estará a esta hora muy caliente, ¿Qué plan hay?

  -No sé, quiero que crean que vamos a cruzar la frontera, pero como ahora tenemos transporte se me está ocurriendo un plan que podría sacarnos de aquí por la puerta de atrás.

-No la vayas a liar que ya te conozco, Tarkus.

-Je je, ya sabes cómo pienso, sin riesgo no hay diversión.

   Los chicos que acaban de llegar comen algo de lo que queda y pronto se buscan un sitio donde sentarse o tumbarse y algunos tardan apenas unos minutos en quedarse dormidos, solo Tony y Salvi se quedan limpiando sus pistolas y cuchicheando por lo bajo, sin duda repasando la misión que acaban de completar; estos chicos se les ve muy profesionales para la edad que tienen, muy compenetrados.

Observo que Doble J está quitando las vendas que cubren su herida. Su cara contraída no es de dolor, mas bien es de enfado. Me levanto y me acerco hasta donde está sentado. Él me mira y me sonríe forzadamente y deja de desliar la venda.

-Hola Sofía, ¿porqué no descansas un poco? Nos espera aún un tirón bueno.

-No tengo sueño, además, quiero ayudaros a lo que pueda. Deja que te cambie el vendaje.

-¡No, no!, ya lo hago yo, estoy acostumbrado.

-No, por favor, déjame que sea útil un poco.


  Él se hecha un poco hacia atrás hasta apoyar la espalda en la fría pared de la cueva y me obsequia con una sincera sonrisa.
-Hace tiempo que no escuchaba mi nombre en español.

-Es un nombre bonito en los dos idiomas, aunque a mi me gusta mas en español.

   Al destapar la herida veo que el proyectil ha cortado la piel llevándose parte del músculo bajo la pantorrilla derecha. No estoy acostumbrada a ver estas cosas y siento que me mareo; no tengo mas remedio que sentarme y mi rostro se vuelve lívido. Todo me da vueltas.

¿Qué te pasa, te has mareado? Ya te he dicho que lo haría yo


No, ya se me pasa. Es que creí que no sería tan grande. Yo lo mas que he tenido ha sido un pequeño corte con un cuchillo de cocina o alguna excoriación alcaerme con la bicicleta, o una uña rota o que sé yo...Creerás que soy una tonta ricachona, una niña de papa.

-Venga, esto le pasa a todos los que ven algo así la primera vez, ya te curarás de espanto.

Doble J terminó de quitar el vendaje y se limpió la herida con una gasa, cubriéndolo todo con una pomada de un color amarillento.

-Ya veo que sabes lo que haces, no será la primera vez.

-Cierto, no es la primera vez que me curo y no con el material adecuado.

¿-Y esa cicatriz que tienes en el pié?


-¿El que?, ¿esto?, no quiero ni acordarme, fue en una misión que hicimos en Somalia, lo pasé muy mal, a consecuencia de aquello me han tenido que operar un pié, este donde me han dado hoy, ahora que ya lo tenía bueno, y dentro de poco me operarán el otro.

   Mientras Doble J se volvió a cubrir la herida con una venda nueva, hizo que me sentara a su lado y me contó una historia tan cruda que terminé llorando. No sé como este hombre seguía acudiendo con sus compañeros a misiones como la de mi rescate, mermado de facultades pero con un coraje y determinación dignos de un héroe

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